Magic

jueves, 14 de mayo de 2009

Intelecto vs la Verdad

"Mediante el intelecto podemos conocer el mundo físico y algo del mundo psíquico, pero nada más. El intelecto es de hecho una facultad muy reducida que no nos permite conocer toda la verdad. Coged una rosa, por ejemplo: la verdad de la rosa, no está sólo en su forma, su color y su perfume, sino en una emanación, una existencia, un alma que no se puede captar mediante el intelecto; para conocerla, es necesario penetrar dentro de todo este conjunto de elementos que hacen que sea una rosa, y entonces captar su quintaesencia. Y lo mismo sucede con el ser humano: la verdad sobre él engloba todo lo que le concierne, no sólo su cuerpo físico, sino sus pensamientos, sus sentimientos, sus deseos, sus aspiraciones más elevadas... Mientras no las conozcáis, no sabéis la verdad sobre él. Conocéis la apariencia, pero no la verdad. La verdad es una síntesis que sólo puede ser conocida por el espíritu."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Ser guiado

"La existencia es un largo viaje, un largo recorrido sembrado de emboscadas, y si queréis llegar a buen puerto, debéis comprender lo importante que es ser guiado por los grandes Espíritus que viven o que han vivido en la tierra. Estos seres que han pasado por muchas más experiencias que nosotros, que han sabido resolver numerosos problemas de la vida interior, son como libros vivos que nos comunican los conocimientos que poseen. Nosotros vivimos, actuamos, y gracias a ellos viene a unirse a nuestras propias experiencias un elemento más, algo superior,
más rico que nosotros, y que nos ayuda."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

martes, 28 de abril de 2009

Agua y Fuego

"Simbólicamente no es la tierra la que representa la materia sino el agua, y los alquimistas hablan de una materia que definen como el agua que no moja, el agua filosofal que debe ser calentada por el fuego. Muchos han interpretado este fuego y esta materia como el fuego del sol y la materia de la luna. He aquí porqué Hermes Trismegisto dice a propósito de la piedra filosofal: «El sol es su padre, la luna es su madre...» es decir el fuego (el espíritu) es su padre, y el agua (la materia) es su madre. Porque así como el sol reina sobre el fuego y sobre el hombre, la luna reina sobre las aguas y sobre la mujer. Y como el oro está unido al sol y la plata a la luna, esto explica asimismo la importancia que tienen estos dos metales en los tratados alquímicos.

El discípulo de una Escuela iniciática es también un alquimista; trabaja según los mismos principios, pero el sol y la luna, el fuego y la materia, el oro y la plata, los transporta en el terreno psíquico, espiritual. Los dos principios, el fuego y el agua, representan la sabiduría y el amor: trabajando con estos dos principios obtiene la piedra filosofal, la fuerza que incita a la acción."

Omraam Mikhaël Aïvanhov