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viernes, 29 de julio de 2016

Niños de las estrellas — Niños índigo, cristal y arco iris


Como podemos comprobar el mundo se encuentra en unos momentos muy complicados. Para algunos esto es simplemente un proceso normal de una sociedad en decadencia, pero para otros todo lo que está ocurriendo son claras señales del fin de los tiempos. Aunque en medio de toda esta agitación planetaria nos encontramos con que muchas personas en todo el mundo hablan de la presencia de Niños Índigo, Niños Cristal o Niños Arco Iris.

Según los expertos, estos seres estelares son niños excepcionales y talentosos que tienen unas habilidades sobrenaturales. ¿Pero realmente existen estos niños? ¿Hay alguna prueba de su existencia entre nosotros? ¿Es tu hijo un ser especial dotado con una capacidad que va más allá de todo lo conocido?

Evidencias de su existencia

Muchos de los niños que nacen hoy en día son únicos y diferentes de las generaciones anteriores. Y es que estos niños especiales al parecer tienen un especial conexión espiritual. Cada niño lo expresa y lo experimenta de una forma única, y como grupo, son seres telepáticos e increíblemente intuitivos.

Los expertos dicen que este tipo de niños se caracteriza por sufrir acoso escolar, no seguir el ritmo escolar establecido o teniendo problemas sociales. En resumen, el niño no se ajusta a la población en general. Es en este punto donde entra la teoría conspirativa, que dice que los gobiernos reconocen la existencia de estos seres psíquicos, pero lo ocultan por que seria contraproducente para el sistema de control de la raza humana.

La evidencia de su existencia lo encontramos en algo tan simple como el agua que bebemos, la cual está llena de flúor y cloro, sustancias químicas utilizadas para retardar el crecimiento del cerebro en los seres humanos y así evitar la evolución de este tipo de seres especiales. Los chemtrails y las vacunas también se cree que son un intento en el control de estos niños, evitando que sus capacidades pongan en peligro todo un sistema.

Niños de las Estrellas

Se les conoce como “Niños Índigo, Cristal y Arco Iris” debido principalmente al color de sus auras y los patrones de energía. Se cree que comenzaron a aparecer desde las últimas tres décadas y que continúan llegando a nuestro planeta Tierra.

Ellos vienen en este momento con la misión especial de ayudar a la Tierra y a la humanidad en nuestra transición y renacimiento de una conciencia superior. Se supone que están aquí para ayudar con la ascensión; una evolución acelerada del alma de la Tierra y sus habitantes en este momento tan delicado.

Características Niños Índigo

La mayor llegada de Niños Índigo fue entre el año 1970 y 1995. Tienen un aura añil que se refiere a la frecuencia del tercer ojo; estos niños son creativos y algunos han aumentado las capacidades psíquicas de oír, sentir y conocer. Estas habilidades les permiten oír o ver a los espíritus o seres angelicales; detectan con facilidad la deshonestidad; o tienen conocimiento interno preciso acerca de eventos importantes, situaciones o personas. Son sensibles e intuitivos.

Los Índigo aprenden rápido, ya que son muy inteligentes y tecnológicamente bien orientados con increíble facilidad a los recuerdos. Son directos, decididos y confiados, aunque se frustran fácilmente con las rutinas, normas y reglamentos, que con frecuencia son mal interpretados como rebeldes e inconformistas.

También pueden parecer hiperactivos e impacientes, pero esto es debido a su alto nivel de energía creativa. Por lo tanto, es importante ayudar a los niños Índigo mediante actividades creativas como la música, la escritura, las artes y la artesanía o incluso el deporte para mantenerlos en plena forma. Los Índigos son líderes naturales, son almas sabias regresando para llevarnos a una nueva era de cooperación y de creatividad en una sociedad sin corrupción ni engaños.

Características Niños Cristal

Están aquí para mostrar el camino hacia la paz y la aceptación, por lo tanto, también son conocidos como los pacificadores. Esto seres aman el agua, los animales, las plantas, la naturaleza y las rocas. Son generosos, muy cariñosos e indulgentes. También son extremadamente sensibles al medio ambiente. Son muy telepáticos, pueden leer la mente y la energía de las personas. Ellos tienden a comunicarse con sus padres telepáticamente (a veces, incluso antes de nacer).

No es nada raro que los Niños Cristal tarden hasta los 3-4 años de edad para empezar a hablar, sobre todo si se comunican fácilmente con sus padres sin necesidad de utilizar palabras. Ellos muestran una comprensión intuitiva de la espiritualidad y la curación mediante la energía.

Son de naturaleza indulgente, sensibles, cálidos y cariñosos, pero muy poderosos. El Niño Cristal es increíblemente sensible, que se deriva de la capacidad de sentir la conciencia universal. Lo más curioso de todo es que cualquier persona se verá imposibilitada para mentirles, ya que sabrán de inmediato la verdad. Es importante mencionar que los Niños Cristal saben en todo momento los pensamientos de los demás y lo más importante, lo que está en el interior del corazón. Esta es otra razón por la que son tan sensibles.

Aunque el verdadero problema surge cuando sean tratados por personal médico y educacional como si tuvieran patrones anormales. No es una coincidencia que a medida que nacen más Niños Cristal, el número de diagnósticos por autismo está en un su máximo histórico.

Referencia:
https://www.infomistico.com/portal/ninos-indigo-cristal-arco-iris/?utm_source=mailing103&utm_medium=email&utm_campaign=UA-37133810-3

martes, 12 de julio de 2016

Fórmula de Ho’oponopono




«Lo siento, perdóname, gracias, te quiero»

¿Qué significan esas palabras?
«Lo siento»: es reconocer su creación.
«Perdón»: porque no sabía que tenía eso dentro de mí.
«Gracias»: por permitirme limpiar la memoria.
«Te quiero»: a ti, mi Divinidad interior, podría decirte «te quiero».

¿Cuándo decir esta fórmula?
Cuando nos encontremos frente a un conflicto, una reacción violenta, un accidente, un trauma, todo lo que despierte en ti una fuerte emoción negativa.

¿Cómo decirla?
En voz alta, en voz baja o en tu interior.

¿A quién se dirige cuando la pronunciamos?
A ti mismo, a tu Divinidad interior, a tus protectores, al universo, a Dios.

¿Puede ser una frase preventiva?
Puedes decir la fórmula: «Lo siento, perdóname, gracias, te quiero» incluso cuando no percibes un conflicto en concreto. Eso te permitirá borrar las memorias que vayan creciendo a tus espaldas. Algunas personas recitan esta fórmula como si fuera un mantra, durante un paseo, una caminata o una vuelta en bici.

¿Se puede decir durante un acontecimiento feliz?
Sí. Tienes una herramienta a tu disposición que permite a tu ego descansar y ser feliz plenamente, desde la humildad.

¿Se puede hacer Ho’oponopono delante de la tele?
Se puede hacer Ho’oponopono delante de todo lo que suscite en ti emociones negativas: eso puede ser Internet, el teléfono o escuchando la radio.

¿Hay que decir todos y cada uno de los elementos de la frase?
Cuando empieces a practicar Ho’oponopono, tómate tu tiempo para repetir la fórmula íntegramente hasta que hayas integrado la sensación que se desprende de cada palabra. Después, bastará con decir sólo «Gracias, te quiero».

¿Qué pasa luego?
Que llega la calma. Estarás sin expectativas sobre lo que pueda pasar, porque Ho’oponopono sirve, fundamentalmente, para obtener paz interior.

Referencia:

El Gran libro del Ho’oponopono – Sabiduría Hawaiana de Autocuración del Dr. Luc Bodin, Nathalie Bodin, Jean Graciet.

Bendiciones del Ho’oponopono,
Sylmágica

miércoles, 18 de mayo de 2016

Los biorritmos



Revelan que se necesitan 45 minutos al aire libre todos los días

Los biorritmos se alteran si no pasamos el suficiente tiempo al aire libre, biológicamente lo necesitamos.

Si te pasas todo el día enfrente de una computadora, sentado y luego no tienes tiempo para distraerte un poco, tienes que saber que un nuevo estudio acaba de revelar que se necesitan pasar al menos 45 minutos al aire libre, para evitar la ansiedad y la alteración de los ciclos de sueño.

Los biorritmos (o ritmos biológicos) se alteran si no pasamos el suficiente tiempo al aire libre, biológicamente lo necesitamos. Según el doctor Kenneth Wright, del Laboratorio de Sueño y Cronobiología de la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, el hecho de exponernos a los rayos del sol nos ayuda a equilibrar nuestro ritmo circadiano, el cual regula el sueño y el apetito.

Para llegar a esta conclusión, Wright realizó una investigación en la que se demostró que la iluminación eléctrica y una ausencia de luz natural pueden alterar los ritmos internos. Además, "el estudio vincula las noches de trabajo a la alteración de la salud y el bienestar: mayor riesgo de obesidad, diabetes, abuso de sustancias, depresión y otras enfermedades", añade el doctor.

Bendiciones de Vida Natural,
Sylvia